domingo, 4 de noviembre de 2018

Samhain

No pasa nada.

Muchas veces sólo necesito sentarme y decirme que no pasa nada, escribírmelo, creérmelo. Esa guerra sucia entre la razón y la emoción... En mí ninguna gana, ninguna pierde. Viven batallando. Así estoy, así vivo. Confundida entre el humo y el estruendo de su confrontación.
Pero no pasa nada.

¿Lo ves? Me lo digo y me lo vuelvo a decir. Funciona aunque no lo parezca, sólo necesita tiempo.

Mi gato me arrulla y yo tengo tiempo y amor para sentarme a escribir así que todo está bien.

El viernes me voy a Tailandia. Queda poco, ¡no queda nada! Entre medias operan a Alberto así que estoy nerviosa. Por todo. Será un viaje largo y aventurero, siento una cierta inseguridad por dejar mi mundo pausado 20 días, tengo mucha curiosidad por cómo me sentiré yo allí.

¿Ves? Lo que te decía. El humo. Ya no sé por dónde iba. Ya no sé qué me agobia, que me tranquiliza, qué quiero decir o qué callar. Esta entrada es una mierda, pero representa el caos que siento y eso no hay que negarlo. Eso nunca. Acepto mi caos, me respeto aunque no me quiera.

Hace unos días fue Samhain. Fue 31 de octubre. Me encantan las fechas señaladas. Con los años empecé a valorar los símbolos, los rituales y su valor. Se cierra un ciclo y comienza otro. Se acabó la temporada de la cosecha, el verano, y llega el invierno. El dios vuelve al vientre de la diosa para renacer en primavera. Es la época de la Diosa, es mi época. Toca revivir, coger fuerza y seguir adelante aunque esté oscuro y haga frío. Más aún, toca ser felices.

Nos vemos a la vuelta.

(esperemos que con salud y sin nubes)

domingo, 2 de septiembre de 2018

Reencuentros

Conmigo misma, con mi vida. Me vuelvo a encontrar con el pasado. No porque esté pasando de nuevo, eso nunca, si no porque el recuerdo siempre vuelve y a mí me toca ahora.
He tenido una crisis, no muy grave porque estaba borracha, pero me quería matar. No puedo dejarlo pasar. También pensé por primera vez, entre sueños - cosa que me alivia - en autolesionarme. No entiendo por qué. Llevo una semana apenas comiendo porque tengo el estómago cerrado por la ansiedad. Me reconozco a mí misma estarme manteniendo firme y no hundirme al ver estos síntomas. Es mi gran logro, mi valentía. Me asusta pensar y sentir así, pero no me hundo. Amor odio para mí.

Hay cosas que me dan miedo sin embargo, y no sé muy bien qué hacer con ellas. Por suerte en unos días tengo terapia y eso me calma. No dejo de pensar mi suerte. La pena y la rabia que me da la gente que no puede recibir ayuda. La salud mental es una cuestión crítica en la que, muchas veces, estamos muy solos.
He tenido suerte.


Seguimos.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Constelación

Ojeras de sueños
             como barcas
  entre mis lágrimas
              como cauces.
       Sombras en mi rostro
        (los fantasmas)
        enmarcando la mirada
                  como ardiendo.

Rota en pedazos
        que no encajan
       pero cada uno reluce
                   como estrellas.

     El gesto una mueca
sin careta
          en este mundo de teatro
              como ajena.

          Camino con paso firme
      pero cansado
              mezcla de dolor y orgullo
                     como luchando.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Lucero

Cuando lloro
ante mi agua mi sal
aquellos de afuera me dicen que soy luz

Cuando me nublo
me dicen que ilumino
pero qué pasa si estoy ardiendo

Qué pasa si es que soy fuego
y me estoy quemando
y mi luz es mi tumba
y mi nube
el humo de la vida que se va

Cuando lloro
soy fuego y soy agua
con los pies en la tierra
y la cabeza en el cielo

Soy
porque tengo en mi los elementos
que ya no se si luchan o conviven
o conviven luchando

Que ardo
y me deshago en lágrimas.
De sólida a líquida
fluyo sin dejar cenizas

O tal vez sean mis cenizas
parte de la tierra que piso y me guarda
donde encuentro la vida y la muerte
y me hace volar
de un salto, de un soplo
allá arriba al cielo
entre las nubes que tal vez sean humo
de sueños ya quemados
de cerillas que se desvanecieron
de fuegos que murieron
o viven de otro modo.

Cuando lloro me dicen que soy luz
me estoy quemando
sola
pero al menos

soy luz.
¿Qué clase de persona se abre un blog en 2017 (bien a finales... pero 2017 al fin y al cabo)?
Supongo que la respuesta a esa pregunta hace que poca descripción de mí sea necesaria.
No sé muy bien qué espero de este blog, supongo que eso también da cierta información.
Supongo que este blog comienza como un intento de recopilar y revisar escritos. De motivarme a escribir más y de aprender a hacerlo mejor.
No sé si esta entrada le llegará a alguien, pero si a ti te llega, ojalá te quedes a compartir conmigo.